RINOPLASTÍAS

Rinoplastías

La rinoplastia es un procedimiento de cirugía plástica por el que se modifica la forma de la nariz: cambiar el tamaño, la forma de la punta, el grosor de los orificios nasales, la curvatura del tabique, el ángulo entre la nariz y el labio superior, etc. Sin embargo, no siempre la rinoplastia responde a una cuestión estrictamente estética con la que una persona quiere mejorar su apariencia, sino que puede ser necesaria ante la existencia de malformaciones de la nariz, bien congénitas o debidas a traumatismos, que dificultan la respiración (por ejemplo, desviación del tabique nasal).

¿En que consiste?

La realización de una rinoplastia suele ser de una a dos horas, dependiendo de la complejidad de cada intervención. Requiere ingreso hospitalario y se lleva a cabo en un quirófano, bajo anestesia local y sedación o anestesia general. La operación se inicia separando la piel de la nariz del hueso y el cartílago que le sirven de soporte y que luego se esculpen atendiendo a las características de la morfología que se desea obtener. Posteriormente se redistribuye la piel y se sutura.

Normalmente, la intervención se realiza practicando pequeñas incisiones en el interior de las fosas nasales, aunque en ocasiones pueda ser necesario un concepto de cirugía abierta accediendo desde la columela.

Rinoplastías 2

Resultados

Si bien el Cirujano, al término de la cirugía puede visualizar con gran aproximación los resultados definitivos, seguidamente se producen los efectos del trauma quirúrgico que encubren los resultados. Los resultados son considerados tempranos alrededor de la primera semana, donde se visualiza entre el 70% y 80% del resultado final, el mismo que solo se consigue alrededor del año o poco después.

Tiempo de Recuperación

El tiempo de recuperación está relacionado a muchos aspectos. La mayoría por aspectos biológicos del paciente como la edad, sexo, la complejidad del caso, etc. y a otros aspectos como la técnica utilizada, procedimientos asociados: Septoplastía, fractura, injertos, etc. Obviamente en esto también tiene importancia la experiencia del cirujano.

En líneas generales podemos decir que para la gran mayoría de pacientes, los signos y síntomas de la rinoplastia se resuelven casi en su totalidad entre la primera y tercera semana de posoperatorio.